La casa abandonada… todas ellas tienen, de por sí, una sutileza que nos invita a preguntarnos qué hay dentro de ellas. Y si esa no es la primera pregunta, la siguiente suele ser: ¿quién habrá sido el último en vivir allí? ¿Cuántas familias pasaron por esa casa? ¿Por qué la dejaron así? ¿Cómo hizo para venirse abajo? ¿Qué ocurrió para que terminara convertida en un lugar de esa manera?
Si estas paredes hablaran…
¿Y si las paredes pensaran? ¿Y si sintieran?
Esa es, en cierta forma, la premisa de La casa abandonada. Por una parte tenemos a la narradora, que tiene la particularidad de ser, como indica el título, la propia casa abandonada. Y no se trata de una de esas casas que desean ser habitadas.

¿Qué sucede en la trama?
Desde el inicio (luego de su acertijo), Daniela nos presenta a tres niñas llamadas Elisa, Matilde y Ofelia, que buscan diferentes cosas, pero sobre todo buscan a una de ellas, que se perdió dentro de la casa.
En momentos donde el terror liminal de los pasillos extensos, las repeticiones y la estructura laberíntica cobran protagonismo, La casa abandonada, de Daniela Anselmo, te lleva por un camino que va desde la actualidad mezclada con elementos góticos hasta el pensamiento más abstracto de los recuerdos y los sueños, ubicando también al lector dentro de la búsqueda por comprender qué es lo que realmente está sucediendo en la historia.
No es una novela que vaya simplemente del punto A al punto B. En el medio hay numerosos matices que se enroscan sobre sí mismos para confundir y evitar que el lector pueda ubicarse con comodidad dentro de un lugar, una época o una explicación concreta. Tanto la historia como el tiempo en que transcurre forman parte de esa sensación de desorientación que propone la narración.

Con respecto a la lectura, si la dividimos en cuatro partes, subjetivamente disfruté más el primer y el último tramo. El inicio va mostrando la construcción del mundo que Daniela quiere crear, un mundo que va mucho más allá de casas, niñas y recuerdos. Lo que más valoré fue la perspectiva elegida para contar la historia. Y el final, cerrando justamente los ciclos temporales que se habían abierto desde el pasado, hace que, por lo menos para mí, sea la parte más disfrutable del libro.
El camino de las dos pequeñas que buscan a su hermana perdida en la inmensidad de la casa abandonada también resulta interesante. Incluso podría decirse que, al igual que ocurre con algunos pasajes de Rayuela, ciertos capítulos del tramo central podrían leerse en otro orden sin alterar demasiado el desenlace, que termina siendo igual de potente.
Este es el primer libro que leo de Daniela Anselmo y, viendo la potencia de su universo literario y el éxito que tuvo su novela anterior, La sangre que heredamos, publicada también por El Ateneo en 2025, estoy convencido de que La casa abandonada va a seguir el mismo camino.
Una novela de terror, recuerdos y espacios imposibles que apuesta más por la experiencia de perderse dentro de una historia que por ofrecer respuestas inmediatas.
Gótico Liminal
Uno de los aspectos más interesantes de la propuesta de Daniela Anselmo es la construcción de un gótico liminal que transforma la casa en mucho más que un escenario. A través de habitaciones que parecen repetirse hasta el infinito, pasillos que desafían toda lógica espacial y paredes que parecen guiar a los personajes hacia donde la propia casa desea, la autora crea una sensación constante de desorientación.
Los espacios dejan de obedecer las reglas de la arquitectura para responder a una voluntad propia, convirtiéndose en una presencia viva que observa, recuerda y decide. En ese recorrido, el lector nunca está completamente seguro de dónde se encuentra ni de qué hay detrás de la siguiente puerta, una incertidumbre que alimenta la atmósfera inquietante de la novela y convierte a la casa en el personaje más fascinante de la historia.
Sinopsis de La casa abandonada
No todas las casas quieren ser habitadas. Algunos recuerdan, observan y esperan.
Dos niñas buscan a su hermana menor perdida en la casa abandonada detrás del lago. Allí, el tiempo comienza a torcerse, y los límites entre la memoria, el cuerpo y la locura se desdibujan.
Con una prosa intensa y perturbadora, esta novela construye un terror íntimo, sensorial y psicológico, donde el pasado nunca duerme.

¿Quién es la creadora de La casa abandonada?
Daniela Anselmo es escritora argentina especializada en los géneros de terror y suspenso. Estudió la Licenciatura en Artes de la Escritura y la Tecnicatura en Dirección de Cine, dos disciplinas que se reflejan en la construcción visual y atmosférica de sus historias.
Comenzó a compartir sus relatos en redes sociales en 2016, donde fue construyendo una comunidad de lectores atraídos por sus narraciones inquietantes y su estilo centrado en el terror psicológico. Entre sus principales influencias se encuentran autores argentinos como Jorge Luis Borges, Mariana Enríquez, Agustina Bazterrica y Samanta Schweblin, además de referentes internacionales del género como Stephen King, Edgar Allan Poe y Shirley Jackson.
Su primer libro fue Breves relatos sobre hechos no ocurridos (2017), publicado por Autores de Argentina. En 2024 lanzó La sangre que heredamos bajo el sello Editorial El Ateneo, novela que consolidó su presencia dentro de la nueva literatura argentina de terror. En 2026 publicó La casa abandonada, una obra que profundiza en los espacios liminales, la memoria y los laberintos psicológicos, confirmando su interés por las historias donde lo inquietante se mezcla con lo cotidiano.



